Las bombillas LED son una excelente opción por su eficiencia energética y su menor impacto ambiental comparado con las bombillas halógenas. Al elegir una luz LED, es importante considerar varios factores además de la potencia y el lugar donde se va a usar. En este artículo te proporcionamos consejos clave para hacer una elección acertada y aprovechar al máximo las ventajas de estas bombillas modernas y eficientes. 

¿Cuántas lámparas LED necesito? 

Los valores de iluminación (lux) y flujo luminoso (lúmenes) dependen de varios factores que determinan cuántas fuentes de luz LED se requieren. La altura del techo es crucial: un techo alto significa que menos luz llega al suelo, resultando en un lux más bajo. Por cada metro cuadrado, 1 lux equivale a 1 lumen.  

Las ventanas también influyen: si permiten mucha luz natural, se necesitará menos luz artificial durante el día, aunque esto no aplica por la tarde o noche. Además, el color de las superficies como el techo, las paredes y el suelo juega un papel importante; habitaciones más claras reflejan mejor la luz, lo que reduce la necesidad de muchas luces. 

¿Qué iluminancia (lux) se recomienda en cada estancia? 

Este apartado muestra las normas de iluminación para entornos laborales en interiores, específicamente la normativa europea que establece los requisitos mínimos de iluminación para garantizar el confort visual y el rendimiento de los empleados. 

  • En oficinas, se recomienda una iluminación de 500 lux en estaciones de trabajo cerca de ventanas y en áreas comunes, mientras que las salas de conferencias deben contar con al menos 400 lux, ajustables según sea necesario. 
  • En dormitorios, como pasillos y comedores, se sugiere una iluminación de 200 lux, mientras que los espacios de almacenamiento requieren al menos 75 lux. Las instalaciones sanitarias y los cuartos de servicio deben tener 100 lux, al igual que las escaleras. 
  • Para entornos educativos, como gimnasios y vestuarios, se recomienda una iluminación de 375 lux y 150 lux respectivamente. Las aulas deben ajustarse a 500 lux y las áreas de trabajo práctico a 750 lux, mientras que las instalaciones sanitarias deben contar con al menos 100 lux. 
  • En comercios y salas de exposición, se establece un nivel de iluminación de 350 lux, tanto en las áreas de venta como en las salas de exposición. 
  • En consultorios médicos, como salas de exploración y consultorios dentales, se requieren 1000 lux de iluminación. Las salas de terapia y de espera deben tener al menos 300 lux. 
  • En el sector hotelero, las habitaciones de hotel deben estar iluminadas con 300 lux, las cocinas con 500 lux y las áreas de recepción con 200 lux. 

Estas directrices buscan asegurar que los diferentes espacios interiores cumplan con estándares adecuados de iluminación, promoviendo así un entorno de trabajo seguro y confortable para empleados y usuarios. 

Tipos de luces LED 

Ahora vamos a mostrarte los principales tipos de luces Led. Como nos comentan los expertos de GPTrader Electronics actualmente hay diferentes tipos de luces LED entre los que elegir. Conocerlos es fundamental para tomar la mejor decisión. Y si tienes dudas, siempre tienes la opción de ponerte en contacto con los profesionales de GPTrader y ellos te asesorarán sin ningún tipo de compromiso.  

  • LED DIP: es el LED más antiguo, utilizado desde hace casi 40 años en dispositivos electrónicos. Aunque menos eficiente, era económico y se usaba para indicar el funcionamiento de dispositivos, aunque muchos tenían una opinión negativa de los LEDs por su baja eficiencia inicial. 
  • LED SMD: este tipo de LED es el más utilizado globalmente. Se monta directamente sobre la superficie de circuitos electrónicos, es pequeño y plano. Produce poco calor y consume poca energía, alcanzando hasta 80 lúmenes por vatio. Su ángulo de iluminación es amplio (hasta 140°), ideal para iluminación general y cultivo indoor. 
  • LED High-Power: es una versión potenciada del LED SMD, con lentes adicionales para concentrar más la luz. Ofrece alta eficiencia lumínica y es usado especialmente en cultivos indoor para estimular el crecimiento y floración de las plantas. 
  • LED COB: este tipo de LED combina varios chips luminosos SMD en un solo dispositivo, ofreciendo una gran potencia lumínica (más de 100 lúmenes por vatio). Es estable y duradero, adecuado para paneles y focos hortícolas gracias a su eficiencia y resistencia a variaciones de voltaje. 
  • LED de Filamento COB: la última innovación en LEDs, utiliza la tecnología COB en forma de filamento. Proporciona una iluminación uniforme con un ángulo de iluminación de 360°, siendo único en su clase. Aunque puede ser más frágil, ofrece una luz constante y homogénea. 
  • Aplicaciones: estos LEDs tienen diversas aplicaciones, desde iluminación general hasta uso específico en cultivo indoor. Han revolucionado el campo de la iluminación al ofrecer mayor eficiencia energética y opciones personalizables de color y potencia. 

¿Qué tener en cuenta a la hora de elegir luces Led? 

A la hora de elegir la iluminación Led tenemos que tener en cuenta una serie de cosas en cuenta para tener la certeza de que realmente vamos a obtener la luz que nos interesa.  

  • Temperatura del color: varía entre blanco cálido (2700-3500 K), neutro (4000-5500 K) y frío (6000-8000 K), cada uno adecuado para diferentes ambientes y necesidades de iluminación. 
  • Potencia e intensidad: una bombilla LED de baja potencia como 5W puede reemplazar eficazmente a una halógena de 50W, mientras que una de 20W es equivalente a una halógena de 120W, con mayor eficiencia energética y ajuste según los lúmenes necesarios. 
  • Longevidad: las bombillas LED tienen una vida útil de hasta 100,000 horas, lo que reduce la necesidad de mantenimiento y reemplazo frecuente. 
  • Ángulo de iluminación: varía desde estrecho (30-50°) para iluminación focalizada hasta amplio (>120°) para iluminación general. 
  • Forma y estética: disponibles en diversas formas como clásicas, globos, tubos o focos, que pueden complementar la decoración interior y exterior. 
  • Consumo eléctrico: significativamente más bajo que las halógenas o incandescentes, lo que se traduce en ahorros a largo plazo en la factura eléctrica. 
  • Índice de protección (IP): importante para la ubicación de la bombilla; por ejemplo, IP20 es suficiente para interiores, mientras que IP44 es recomendable para cocinas y baños. 
  • Consideraciones adicionales: incluyen la compatibilidad con el tipo de casquillo (E27, E14, etc.) y la capacidad de regulación si se requiere.